viernes, 4 de abril de 2014

ANTXIETA

EL DIARIO VASCO 4-4-2014

         Fue la primera vez que vi impreso en un libro el nombre de mi pueblo. Era una biografía del Padre Anchieta y ponía que era oriundo de Urrestilla. No sabía el significado de la palabra oriundo y lo entendí a mi manera, la tomé como prueba documental de que Urrestilla contaba con un hijo santo. Arranqué la hoja, la metí en un sobre y escribí a casa, donde, supongo, antes de guardarla, examinarían todo el escrito tratando de entender algo. Tuve conciencia de obrar mal al apropiarme de algo que no era mío pero no la del crimen que supone el arrancar la página de un libro, más si este es de lectura pública. Fue mi primer conocimiento de lo que era una biblioteca, no lo volvería a hacer.
         De entonces aquí, y ya antes, los intentos de identificar y acunar al beato con Urrestilla son numerosos, y es que el señor tenía mérito para ello, lingüista, dramaturgo trilingüe, gramático, milagrero. Hasta tal punto esa identificación adquiere alcance que, todavía hoy, circula algún texto de un jesuita azpeitiano pretendiendo demostrar que los Anchieta poco tienen que ver con Urrestilla y demostrando en el fondo que, por inusual que sea, se puede ser jesuita y tonto al mismo tiempo.
         Desde ayer jueves es ya San José de Anchieta, que como su nombre indica es un canario oriundo de Urrestilla con profunda huella en el inmenso Brasil y en sus lenguas portuguesa y tupíes. Bendito sea, pero en Urrestilla, propios y naturales, tenemos un Anchieta gran escultor y otro Anchieta reconocido músico, pero sus vidas no fueron de santidad y como la cultura no cuenta, pues eso.


sábado, 29 de marzo de 2014

EL CHIP

EL DIARIO VASCO 28-3-2014

         No caben excusas para la carencia congénita de ciertas destrezas pero me identifico con quienes, torpeza a torpeza, acaban pringados en la más simple de las ingestas de huevo frito. En los últimos días la cosa ha empeorado, son los propios huevos fritos los que me muerden desde la mismísima sartén, con el riesgo de acabar pareciendo un monumento viviente a la inutilidad doméstica.
         En una conversación de los últimos días me dijo, me llegó a decir, a mí, que tampoco la cosa tenía que ser el llevar la contraria por llevarla y que en eso que estaban diciendo de los contenedores a lo mejor tendríamos que hacer caso y empezar poquito a poco. Mi reacción rozó el enfado y proclamé que nadie como yo, en casa, se preocupaba de separar los plásticos por un lado, el papel por otro. Lo del papel lo llevo hasta el extremo de pelearme con las piezas de manzana y peladuras de naranja para arrancarles su mini etiqueta, aunque nos cuesten mirialitros de agua hirviendo. Además, dije, que contra Izagirre, Bildu, el PP y el sunsumcorda que sí, pero que a razonable que no me ganaba nadie y que el último plasticazo que había visto en el cubo a ver si no se le habría caído a ella. Dijo que imposible.

         Maniobré rápido y le dije que la recogida de orgánicos se iba a hacer a través de un chip con tarjeta y planteé, inteligentemente, la disyuntiva de quien de nosotros se haría cargo de la tarjeta. Nadie dudaba pero no se zanjó la cuestión, como que lo dejamos para la ocasión. El más ecológico, cívico, de nosotros se hará cargo del chip y sus consecuencias. Erabakiko dinagu

viernes, 21 de marzo de 2014

OCHO Y MÁS

EL DIARIO VASCO 21-3-2014
         Gente humorosa como nosotros habrá poca por ahí. Nos reímos de casi todo. Nos reímos de Mahoma, de dios, de los ciudadanos españoles, aunque no sean españolísimos, de la derecha navarra, de los que farfullan la lengua, de los que titubean ante el idioma, de nosotros mismos, de casi todo. Prueba de ello es la televisión publica que nos enlerdece con humor poco sutil y repelente trazo grueso, ese lenguaje pretendidamente espontáneo y natural, incapaz del mínimo esfuerzo por mantener y respetar una norma común. Con soporte cultural tan indecente nos enfurecemos cuando otros se ríen de nosotros hasta de bromas y pocos somos capaces de imaginar un árabe ateo, un falangista euskaldún, un versolari del PP, un andaluz apátrida, un policía democrático, un emigrante sin dialecto bajo, una sueca inapetente o una latina frígida... nos parecen cosas imposibles, y si los imaginamos los respetamos como motivo cómico, triste manera de exhibir la ignorancia y la intolerancia.

         No he podido evitar ver la comedia Ocho apellidos vascos. Me ha acongojado el panorama de la crítica que se bate entre duelos nacionales tras haber aplaudido a rabiar etxebestes, amonas e ixabeles como modelos a imitar. ¡Cómo se las gasta el personal! ¡Larga es la sombra inquisitorial! Mi indignación es bastante superior a mi congoja al saber de la alcaldesa que sospecha que el resto del género humano no afín a su pensamiento es agente francés o español y es capaz de dirigirse a un ciudadano vasco, director de cine o nadie, considerándolo incapaz de tener una opinión propia sobre su país.

viernes, 14 de marzo de 2014

CRIMEANO

EL IARIO VASCO 14-3-2014
         Casi todas las guerras acaban con un cambio de color y de dibujo en los mapas, sublime representación de las nuevas fronteras que no todo lo dividen pero sí pretenden hacerlo. Deberíamos renunciar a esa fea, inútil e insalubre manía de pintar cada país de un mapa con un único color. Son mentira y nada ayudan a explicar ni resolver ningún conflicto que no sea el juego de las fronteritas. Además confunden al cándido. Me decía una niña plantada ante un mapa que entonces en Logroño hablan logroñés, en Soria soriano, etc.

         Igual que la niña, con algo más de conocimiento, tendemos a pensar que en Polonia hablan polaco, en Albania albanés y azerbaiyanés en Azerbaiyán. Pero a medida que engordaba la bronca en Ucrania, por aquello de en Ucrania ucraniano, me dio por mirar como funcionaba por allí lo de las lenguas, impulsado por la idea de que los países del mundo con una sola lengua son los menos y que las lenguas con varios países son las más. Que sepamos, en Ucrania, son dos las lenguas oficiales de los nativos, seis o siete de cada diez nacen de habla ucraniana y tres de habla rusa, con más arraigo urbano estos últimos y rural aquellos.

         El Parlamento ucraniano, tras destituir a Yanukóvich, abolió la ley que permitía la cooficialidad de la lengua rusa. Parece ser que no la ha ratificado el presidente en funciones ni entrará en vigor. Temí que quienes entre nosotros defienden la teoría del conflicto arriesgaran una opinión sobre el particular, preferí no preguntar. Estalló Crimea, mayormente rusófona, siendo oficial el ucraniano y existiendo el cremotártaro.

 

viernes, 7 de marzo de 2014

EGUNON

EL DIARIO VASCO 7-3-2014

         Gazteleraz ari ziren elkarren artean bi emakumeak, hirurogeita hamarna urte edo. Tabernako mutila ere, nirekin euskaraz ozen, gazteleraz ari zitzaien. Guztiek nahasten zituzten euskaraz hitz bakanak. Gizonezko bat sartu, emakumeen ezaguna, eta argi agurtu zituen, sinpatia ahalegin berezia eginez esan nahi dut. – Egunon! Esan zuen.
         Ordu bata zela, bazkalondoa, eta ez zela egunona agur modurik egokiena esanaz bezala, maitekiro baina, erantzun zion emakumeetako batek. Tabernako mutilak hartu zuen parte orduan, poliki, etenak eginaz, ulertzen ez dutenei hitz egiten zaien eran, altu: Egunon esateko, berandu da, berandu, esan zuen. Gizonezko gizajoak jarraitu egiten zion berandu hitza burumakur errepikatuz, be-ran-du. Mutilak erakustaldiari jarraitu zion, arratsaldeon esateko goiz da (go-iz, gizajoaren oihartzunak) beraz, eguerdion, eguerdion! E-guer-di-on! errepikatu zuen gizonak. Vamos a empezar a venir a las tardes con un bloc y tomamos nota, esan zuen emakumeak. Mutilak emakume euskaldunei gazteleraz hitz egiten jarraitu zien eta, bere borondaterik onenarekin, egunon esan zuen erdaldunari dena euskaraz hitz egiten.

         Ez da ezohikoa pasadizoa, baina ikasteko baino erakusteko jaio garela dirudienez, eta euskaldun bakoitza hizkuntzalari bat omen garenez ameto eman beharko dugu. Aurretik esan beharko, hala ere, eguerdion hitzak ia tradiziorik ez duela izan euskaran Jose Ramon Belokik Herri Irratiko informatibo gogoangarri haietan guztiz etxeko egin zigun arte. Ez da meritu nahiko euskaraz hitz egin nahiko lukeen erdalduna gupida gabe eta publikoki zigortzeko.

viernes, 28 de febrero de 2014

DESARMADO

EL DIARIO VASCO 28-1-2014

         Donde el resto de los chavales veía una trucha, yo solo veía agua y piedras, donde veían un pájaro, nubes, y donde veían un bicho, vegetación. En resumen, cualquier chica me podía ganar un partido en el frontón. Eso sí, donde otros veían un enemigo yo siempre vi una persona, aunque no siempre obré en consecuencia. Pero amigo de los nietos de Ventura, que les fabricaba unos tiragomas que parecían de escuela de armería, relucientes, le pidieron que me hiciera uno. Ventura lo hizo. ¡Qué arma! ¡Cacharro lindo! Por fin tenía yo con que deslumbrar a los compañeros aunque no supiera concretar su utilidad.
         Don Manuel era nuestro maestro de escuela, pupilo en un bar cuya hija trataba con mi madre. Me perdieron. Manuel dibujaba como a nadie había visto hasta entonces, tinta china de colores. Dibujó, vistoso y con buen trazo, al caudillo. Según nos lo enseñaba Jesus Mari susurró algo a algún compañero y Don Manuel (no Machado) le arreó un sopapo certero y preciso en plena cara. Creo que llegó, en la autonomía, a cualificado funcionario autonómico del gobierno nacionalista. Iosu hoy es rector.
         En medio de una de aquellas clases vespertinas, mal llamadas particulares, a instancias de madre y comadre, me envió a casa en busca del tiragomas que negué poseer. Lo traje, y delante de todos convirtió aquella valiosa pieza en un manojo de alambres. Mi humillación no tuvo igual, a nadie en el pueblo le habían desarmado de forma tan vejatoria. Era un verificador el tal, y yo, con solo ocho años, un mísero desarmado, llorón, futuro militante pro derechos humanos. 

viernes, 21 de febrero de 2014

TRÁFICO

EL DIARIO VASCO 21-2-2014

         Pensaba yo, sin ánimo decisorio, que el último vestigio de parentesco que nos quedaba con los sefardíes era el filológico. Alguna razón mayor debe de haber, y de extraordinario peso, para cuando, tras más de quinientos años de expulsar de España a sus antepasados, han decidido reconocerles y concederles la nacionalidad, algo, hoy, de tan preciado valor. Es para mi un misterio insondable, tan misterio como, a cuenta del evento, las viñetas publicadas por los periódicos israelíes en las que se ven ante la embajada española colas de gente, de sefarditas, haciendo turno para cumplimentar el trámite pertrechados de banderas e iconos del Barça y algún elemento privativamente catalán. Se me resbala una sonrisa de Mas.
         Esa misma sonrisa se me hiela cuando caigo en la cuenta de que para las malas ideas no hay fronteras ni nacionalidad exclusiva y estas imperan con cada vez mayor descaro.  El referéndum suizo impone cuotas a la inmigración laboral.

         Me estruja el ánimo y se me quiebra el alma cuando contemplo cuerpos  humanos muertos justo en las rayas de la fronteras por el único motivo de pretender cruzarlas. Oigo y no entiendo, no entiendo y oigo, en las cámaras que nos representan a los ciudadanos, cómo preguntar, solo preguntar, por esos cadáveres, esos congéneres, es estar con Bildu en Navarra y arremeter contra la Guardia Civil en España. Y la sangre me hierve y me hierve la sangre. ¿quien tiene autorización para jugar con nuestra vida? ¿quien para traficar con nuestras muertes? Y nos lo hacen, los suyos, los tuyos, los míos... nosotros.