viernes, 16 de mayo de 2014

7 DIFERENCIAS

EL DIARIO VASCO 16-5-2014

         Leo El Caso Collini, novela de Von Schirach. El juez instructor comunica al reo la probabilidad de que en esa comparecencia ratifique la petición fiscal de prisión provisional por asesinato. El imputado es, Fabrizio Collini, un italiano jubilado tras trabajar cuarenta años en una fábrica de Stuttgart. El juez Köhler le pregunta: ¿Entiende usted bien el alemán?
         Siempre me sobresalto cuando en una novela leo referencias a las lenguas. Necesito contar este episodio admirable, para mí fantástico, y me dispongo a ello. Me asalta la duda, ¿en que lengua he de contarlo? Si lo cuento en euskera es probable que el lector capte el detalle pero que quizás no comparta mis percepciones. Si lo cuento en castellano es probable que el lector no lo perciba y se le escape, o no vea en la disyuntiva lingüística mayor problema que la elección entre té o café, detalle menor en el relato. Quiero contar el episodio admirable y comprobar, sin explicitarlo, que se comparte mi percepción. Si castellano o euskera, en la duda me viene al recuerdo otra escena familiar de infancia. Levantábamos la mesa cuando el padre arrancaba para la fábrica y antes del saludo de despedida jugábamos la familia en pleno a ver quien era el primero en detectar las siete diferencias de los dos dibujos de la página de los pasatiempos. Las pillábamos en un plis plas. Hoy difícilmente llego a detectar cinco.

         He subrayado con fosforito, como siempre en estos casos suelo hacer, el párrafo en cuestión. El libro ha quedado en el estante esperando, desesperado, que algún día recurra otra vez a él.

viernes, 9 de mayo de 2014

NO TAN LEJOS

EL DIARIO VASCO 9-5-2014

         Según avanza la humanidad, en el tiempo y en sus progresos, hay temas que desaparecen, se superan o, simplemente, se quedan a vivir en el terreno del relato, léase en la historia o en las diversas modalidades de la ficción. Por ejemplo los miedos, los temores, el pánico. En nuestra sociedad se nos hacen increíbles, salvo locura, ciertos miedos y pensamos que ocurren solo en la ficción, sin pararnos a pensar que aquello que ocurre en la ficción ocurrió previamente en la  realidad, o incluso puede estar ocurriendo sin que nos percatemos de ello. Sucesos aparentemente imposibles, posibles hasta hace muy poco, siguen inundando el mundo.

         Una universidad de Arabia ha suspendido una maratón femenina en el que las participantes iban a correr cubiertas, según costumbre, de la cabeza a los pies, con posterioridad a que un grupo la calificase de vergonzosa porque perdían la decencia las estudiantes consiguiendo que ningún hombre quisiera casarse con ellas. Casi tres centenares de niñas cuyos padres habían decidido escolarizarlas son secuestradas en Nigeria por la organización terrorista Boko Haram para venderlas en el mercado en el nombre de dios. El líder de estos últimos ha dicho que ya les había advertido de que la educación occidental debía acabarse y de que “niñas, tenéis que dejar la escuela y casaros". Los primeros afirman que la práctica del deporte femenino va contra su religión, valores y tradiciones.


         Salvando que la distancia geográfica es bastante admitamos que la línea argumental nos es familiar, sin poder precisas el punto exacto, claro.

viernes, 2 de mayo de 2014

MACACOS

EL DIARIO VASCO 2-5-2014

            Eso de tirar cosas a los futbolistas durante un partido de fútbol es uno más de los gestos incívicos secularmente extendidos en ese espectáculo. Quien no lanza un botellín, lanza un tetra brik, un gato, un conejo, una moneda. Pocas veces percibo en esos lanzamientos intención más inteligente que la de hacer diana, o la de escupir la mala baba tirando trastos. Sí que hay objetos con mayor significado. Una moneda dice lo que dice, o un gato negro, una flor. Una prenda íntima puede leerse como algo que no tenga ninguna relación con la protección o el abrigo. Cosas del fútbol.
         Lo que mi cultura de los símbolos no sabía hasta hoy era que cuando lanzaban un plátano llamaban macaco a alguien y no era que se deshacían con furia de la merienda o querían hacer daño con algo medianamente contundente. Así lo ha interpretado la policía que imputó, en aplicación del artículo del Código Penal que entiende que es un hecho que provoca a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones por motivos racistas, al lanzador de un plátano a un jugador del Barça. Hoy ya lo sé.

         No tengo nada que objetar a esa ola de conciencia antirracista que ha invadido a los medios de comunicación, nuestra vanguardia cívica, y que, tan políticamente correctos todos, nos ha puesto a consumir plátanos por antirracismo solidario, salvo el eco y el énfasis de simpatía que están poniendo en ese modélico entrenador finalista de la liga de campeones agradeciendo a las mamás de los jugadores por haber traído a sus hijos al mundo con unos huevos tan grandes. ¡Así se habla!

viernes, 25 de abril de 2014

PAN Y PAN

EL DIARIO VASCO 25-4-2014

            San Sebastián, mucha bandera y poco pan. No sé quien lo dijo o escribió por primera vez. Juraría que yo se la leí a Serafín Baroja, se la entendía con alegría. Siempre hubo gentes abundantes dadas al despendole y a la alegría en nuestra ciudad, todas ellas llevarían por dentro los apetitos y las procesiones, las ganas al chunchún. Pensamos que casi de siempre nuestra ciudad se dedicó a exhibirse al forastero y le gustó en desmedida el ser mirada. Es de agradecer que nunca perdieran la alegría necesaria para sobrevivir entre las inevitables penurias. El lema no dejaba de ser cariñoso.
         Con posterioridad un representante de jubilados, socarrón y de voz quebrada, que no faltaba a ningún foro público de participación ciudadana que se dedicara a pensar sobre la ciudad, solía soltar el San Sebastián, mucha bandera y poco pan como prolegómeno de sus discursos incluso antes de los saludos rituales. Nunca me pareció que no lo hiciera desde el cariño.

         En boca de otras personas me resultaba ofensiva la frase. Hay mucha gente que piensa en Donostia como la ciudad del quiero y no puedo, la ciudad de las apariencias, la del envoltorio de lo vacuo, casquivana y frívola. No aguantan la belleza y la compostura, fingen que no fingen, no aguantan que algo sea bello por mérito propio y no por efecto sobrenatural. Van por ahí plantando banderas, sembrando sentimientos y resentimientos, sin ningún ánimo de cosechar ni pan ni razones. Puesto a maldades, de las variantes de la frase elijo la peor y más ajustada. Que así no sea, San Sebastián cuantas más banderas menos pan.

sábado, 19 de abril de 2014

CANILLAS

EL DIARIO VASCO 18-4-2014
         Se muere uno crucificado para redimir a toda una humanidad y la gente se lo agradecemos con una semana santa como la que tenemos. Los vestigios de la fe religiosa evolucionan a formas que no hay quien la reconozca. En lugar del evangelio de la pasión leemos folletos turísticos, en lugar de recluirnos en la oración merodeamos por templos de la gastronomía y puestos a hablar de funciones religiosas y procesiones pensamos que estas fueron inventadas para fomento del turismo en lugar de ser un ejercicio de práctica religiosa. Dirán que no pero esto ha cambiado, mientras en los ayuntamientos gobiernan religiones camufladas son ellos mismos quienes promueven y airean las procesiones.


         Con un clima así la fauna que somos, visitantes y lugareños, nos transformamos también ad hoc. Quien llaman mi atención estos días es ese gipuzkoano solvente, piso propio y algún euro de más por encima de las necesidades básicas, con señora informalmente pulcra saludando en plan ETB 2, y que se enrolla cordialmente con la ya harta cajera del super admirado de la familiaridad que le dispensan o frecuenta el bar de pinchos, con aires de cliente desenvuelto haciéndose amigo del habitual más cargante e indeseado del resto del año. Nada tengo que reprochar a nadie, pero sí que me perturban, aquellos caballeros, que sienten la obligación de manifestar con su indumentaria, que están de vacacioneo, esos que lucen pantalones ni largos ni cortos, con esas patéticas canillas al aire... como si no hubiera sensibilidades que se hirieran a la mínima. Casi me entran ganas de que haga frío.

viernes, 11 de abril de 2014

Y BERTSOS Y

EL DIARIO VASCO 11-4-2014
         El bertsolarismo acapara casi en exclusiva la imagen social de la cultura en euskera, malo; es el árbol que no deja ver el bosque. Basta ver la nomenclatura del programa de la capitalidad europea 2016, son los supervivientes a pesar de su deplorable currículo en experiencias de convivencia y sensibilidad en derechos humanos. Pero a una gran parte de nuestra sociedad, con nuestro actual alcalde donostiarra a la cabeza, no es que le parezca idóneo, le parece lo ideal, la perfección, aunque intuyo que más que disfrutar el género lo admiran, malo también.
         Entretanto, la anterior y más reciente responsable, seleccionada en un más que cuestionado proceso, ha sido catapultada a la opinión pública como un guiñapo, como la responsable de los 2016  mas un desaguisados. Poco se espera de la responsabilidad de quienes la nombraron, nada se dice de la de aquella empresa de selección que acudió ex cáthedra al parlamento a defender su tarea, -profesionalidad por encima de lo democrático- malo.
         Mi amigo el ex alcalde, a quien todavía profeso lealtad y debilidad política, también ha tomado baza diciendo algo como que lo único que aporta el señor Paya es euskera y bertso; no va descaminado. Pero sí que debiera haber dicho que un médico no es menos médico porque sepa euskera, ni un ingeniero y un abogado menos ingeniero y abogado por lo mismo, que a veces es a lo único que se reducen los mensajes cuando estos tienen más de osadía que de conocimiento. Nadie debe ser descalificado por lo que aporta si no por lo contrario. Capital europea, europeo en red y bertsos y.  


viernes, 4 de abril de 2014

ANTXIETA

EL DIARIO VASCO 4-4-2014

         Fue la primera vez que vi impreso en un libro el nombre de mi pueblo. Era una biografía del Padre Anchieta y ponía que era oriundo de Urrestilla. No sabía el significado de la palabra oriundo y lo entendí a mi manera, la tomé como prueba documental de que Urrestilla contaba con un hijo santo. Arranqué la hoja, la metí en un sobre y escribí a casa, donde, supongo, antes de guardarla, examinarían todo el escrito tratando de entender algo. Tuve conciencia de obrar mal al apropiarme de algo que no era mío pero no la del crimen que supone el arrancar la página de un libro, más si este es de lectura pública. Fue mi primer conocimiento de lo que era una biblioteca, no lo volvería a hacer.
         De entonces aquí, y ya antes, los intentos de identificar y acunar al beato con Urrestilla son numerosos, y es que el señor tenía mérito para ello, lingüista, dramaturgo trilingüe, gramático, milagrero. Hasta tal punto esa identificación adquiere alcance que, todavía hoy, circula algún texto de un jesuita azpeitiano pretendiendo demostrar que los Anchieta poco tienen que ver con Urrestilla y demostrando en el fondo que, por inusual que sea, se puede ser jesuita y tonto al mismo tiempo.
         Desde ayer jueves es ya San José de Anchieta, que como su nombre indica es un canario oriundo de Urrestilla con profunda huella en el inmenso Brasil y en sus lenguas portuguesa y tupíes. Bendito sea, pero en Urrestilla, propios y naturales, tenemos un Anchieta gran escultor y otro Anchieta reconocido músico, pero sus vidas no fueron de santidad y como la cultura no cuenta, pues eso.