viernes, 13 de junio de 2014

MIRAR

EL DIARIO VASCO 13-6-2014


         En cualquier otra época sin el arraigo audiovisual actual, lo de los desnudos de Munitibar se hubiera difundido como la aparición de alguna virgen, las apariciones solían tener un trasfondo similar, o como la última encarnación del diablo fuera del frutal. Daba lástima el contrito y compungido fotógrafo excusándose por haber causado dolor sin medida a su madre o haberles hecho sentir lacerante oprobio a sus convecinos que en tanto les considera. Pero el desnudo ante el confesionario, ahí queda, cargado de pecado, sacrílego, simbólico.

         Todo lo contrario ocurre en las piscinas públicas de Vitoria, en las que bañarse vestida, al menos con burka, provoca que inmediatamente se ejecute la orden del señor alcalde de expulsar de la piscina a la ciudadana que tan intolerablemente se comporta, cual turista indecente en la sinagoga-mezquita de Hebrón.


         Y ayer, amigos y amigas, debatimos largo, y sin conclusiones definitivas, sobre la portada del programa de fiestas de Hernani, sobre su enfoque de género, o su desenfoque, sobre su inocuidad o perversión, sobre si bailaban o se enzarzaban, sobre si era ritmo o frenesí, sobre el akelarre. Me dicen que desde que se democratizó la belleza, las mujeres se muestran sin cautela y advirtiéndonos de que no las tenemos por qué tocar. Que el que nos enseñen a mirarlas sin agredirlas es un imperativo democrático. Que no nos engañemos, que ni ellas, ni nada, ni nadie, son lo que se cuenta que vemos, que lo que se cuenta es el solo reflejo de nuestro ojo, y que nuestras miradas... Nos delata lo que miramos, no lo que vemos.

viernes, 6 de junio de 2014

YA VIENEN

EL DIARIO VASCO 6-6-2014

         Vivo paralelo a esa ola de republicanismo que nos agita y desentumece. Miro atrás y, todavía, me reconozco. Me pongo en posición, hace cuarenta años, me miro y me encuentro inimaginable. Me oigo y recuerdo, y me encuentro en el pasado valeroso, audaz, atrevido, ineducado, inexperto, despectivo, torpe, tosco, ignorante y entregado. Me perdono más que me aplaudo. Y aquí estamos en donde lo veíamos imposible. No me lo sé explicar. Si, a la sazón, me hubiera oído lo que digo me consideraría reaccionario y despreciable.

         Sin embargo, pienso que si hubiera sido capaz de ver materializables los años contados, treinta y ocho, treinta y... hubiera jurado y prometido perdonar la bribonería, la golfería, incluso el carácter hereditario y anacronismos como la sangre que no fluye roja. Decía que no, dije que no y me veo en la anciana obligación de entender que digan que no. La edad nos volvió monárquicos funcionales pero nos está al  llegar la hora de la retirada.


         No es bueno que la juventud trague y comulgue anacronismos, es malo que tenga que actuar por fe en nuestra inmensa, pero cuantas veces mentirosa, bondad, y no embotada en su propia inexperiencia. A casi todos nos atrajo más lo pintoresco que lo útil, debemos echarles una mano en cambiar aquello que va a ser para ellos, no pueden esperar a que abdiquemos... tenemos que confesar que nuestras fuerzas están casi agotadas, como nuestros ardores, y que estamos a compartir posibles e imposibles. Puede que nos reduzcan la pensión en plena república, pero también ellos lo harán porque les parezca inevitable. En fin.

viernes, 30 de mayo de 2014

7 ALDEAK

EL DIARIO VASCO 30-5-2014

Der Fall Collini izeneko Von Schirachen nobelan, (gazteleraz El Caso Collini) epaileak salatuari esaten dio fiskalak eskatzen duen behin behineko kartzelaratzea agindu beharko diola agian. Salatua, hiltzailea, ia berrogei urtez Sttugarteko fabrika batean lana egin duen italiar jubilatu bat da. Köhler epaileak galdera hau egiten dio: alemana ondo ulertzen al duzu?
         Alto egin dut irakurketan. Horrelakoetan ohi dudan legez pasartea kolore horiz azpimarratuz nabarmendu dut. Ez dakit zertarako, zeinentzako, baina harrigarri egiten zaizkit, liluragarri, hizkuntza aukerak eguraldiaren gorabehera bat legez, edo ardo txuria eta beltzaren arteko berezko aukeraketa bat balitz bezala, idatzita dauzkaten kontakizunak. Ezin ditut kitzikarik gabe irakurri, eta badakit munduko jenderik gehienek hala irakurriko dituztela, ezer berezirik ez balira bezala.

         Zutabean horretaz aritzea erabaki nuen. Gazteleraz duela hamabost egun egin nuen, euskaraz gaur ari naiz. Gauza berdin berdina kontatu eta, hala ere, ondorio guztiz ezberdinak dituela idazki bakoitzak ziur nago. Ulermen ezberdineko irakurleen aurrean ikusten dut neure burua. Batera kontatu nahi nieke eta kitzika berdinak eragin biei. Ez dakit zergatik den ezinezko. Pozik alderatuko nituzke irakurle multzo batenak eta bestearenak, inor gutxik egiten duen ariketa dela uste dudalako. Zazpi aldeak baino gutxiagorekin konformatuko nintzateke, Agian alde bakarra, edo bi, ulertzeak aseko ninduke, euskarazko irakurlea eta gaztelerazkoa zerk itsutzen dituen aztarna txikienak jakiten hastearekin, elkarren berri izatearekin.

viernes, 23 de mayo de 2014

ESQUELA

EL DIARIO VASCO 23-5-2014

         Hacía bastante que madre había empezado a marcharse, cuando se aburría de estar entre nosotros dejaba de funcionar como hasta entonces lo había hecho. Tiró la dentadura al río en día de riada, imposible recuperarla. Le preguntamos qué es lo que había hecho y por qué, nos respondió que a ver si se le notaba mucho, madre era otra madre.
         Llamamos al dentista que le había tratado, hacía ya años, y para sorpresa nos dijo que la atendería en el domicilio, tres o cuatro viajes a Urrestilla. Madre, amable, departió con el dentista. Cuando este le dijo que atendía a la duquesa de Alba, madre se alegró mucho y le preguntó si la conocía, que la diera recuerdos ya que eran amigas. El dentista sorteó primero la sorpresa y comprobó posteriormente que éramos una familia que gastábamos ingenio y que se estaba convirtiendo en el dentista de toda la nobleza. A lo mejor fue por eso que no quiso cobrar.

         Madre no se quiso poner la nueva prótesis porque nosotros no éramos dentistas. Vino un día el técnico de la lavadora y le rogamos que hiciera el dentista. Lo hizo, y la convenció, madre  dejó de estar desdentada. Habíamos dado con un dentista (estadísticamente) raro y un técnico de lavadoras con dotes teatrales y bien dispuesto. Quizás otros dentistas, otros técnicos de lavadoras, o de calentadores, nos hubieran hecho felices a madre y a nosotros, pero esos lo consiguieron. Como otra mucha gente que está capacitada para ello, aunque de primeras no lo parezcan. Madre se fue del todo el lunes, dejando mesa para cinco, eta kristala lausotzen duen lurrina kendu gabe

viernes, 16 de mayo de 2014

7 DIFERENCIAS

EL DIARIO VASCO 16-5-2014

         Leo El Caso Collini, novela de Von Schirach. El juez instructor comunica al reo la probabilidad de que en esa comparecencia ratifique la petición fiscal de prisión provisional por asesinato. El imputado es, Fabrizio Collini, un italiano jubilado tras trabajar cuarenta años en una fábrica de Stuttgart. El juez Köhler le pregunta: ¿Entiende usted bien el alemán?
         Siempre me sobresalto cuando en una novela leo referencias a las lenguas. Necesito contar este episodio admirable, para mí fantástico, y me dispongo a ello. Me asalta la duda, ¿en que lengua he de contarlo? Si lo cuento en euskera es probable que el lector capte el detalle pero que quizás no comparta mis percepciones. Si lo cuento en castellano es probable que el lector no lo perciba y se le escape, o no vea en la disyuntiva lingüística mayor problema que la elección entre té o café, detalle menor en el relato. Quiero contar el episodio admirable y comprobar, sin explicitarlo, que se comparte mi percepción. Si castellano o euskera, en la duda me viene al recuerdo otra escena familiar de infancia. Levantábamos la mesa cuando el padre arrancaba para la fábrica y antes del saludo de despedida jugábamos la familia en pleno a ver quien era el primero en detectar las siete diferencias de los dos dibujos de la página de los pasatiempos. Las pillábamos en un plis plas. Hoy difícilmente llego a detectar cinco.

         He subrayado con fosforito, como siempre en estos casos suelo hacer, el párrafo en cuestión. El libro ha quedado en el estante esperando, desesperado, que algún día recurra otra vez a él.

viernes, 9 de mayo de 2014

NO TAN LEJOS

EL DIARIO VASCO 9-5-2014

         Según avanza la humanidad, en el tiempo y en sus progresos, hay temas que desaparecen, se superan o, simplemente, se quedan a vivir en el terreno del relato, léase en la historia o en las diversas modalidades de la ficción. Por ejemplo los miedos, los temores, el pánico. En nuestra sociedad se nos hacen increíbles, salvo locura, ciertos miedos y pensamos que ocurren solo en la ficción, sin pararnos a pensar que aquello que ocurre en la ficción ocurrió previamente en la  realidad, o incluso puede estar ocurriendo sin que nos percatemos de ello. Sucesos aparentemente imposibles, posibles hasta hace muy poco, siguen inundando el mundo.

         Una universidad de Arabia ha suspendido una maratón femenina en el que las participantes iban a correr cubiertas, según costumbre, de la cabeza a los pies, con posterioridad a que un grupo la calificase de vergonzosa porque perdían la decencia las estudiantes consiguiendo que ningún hombre quisiera casarse con ellas. Casi tres centenares de niñas cuyos padres habían decidido escolarizarlas son secuestradas en Nigeria por la organización terrorista Boko Haram para venderlas en el mercado en el nombre de dios. El líder de estos últimos ha dicho que ya les había advertido de que la educación occidental debía acabarse y de que “niñas, tenéis que dejar la escuela y casaros". Los primeros afirman que la práctica del deporte femenino va contra su religión, valores y tradiciones.


         Salvando que la distancia geográfica es bastante admitamos que la línea argumental nos es familiar, sin poder precisas el punto exacto, claro.

viernes, 2 de mayo de 2014

MACACOS

EL DIARIO VASCO 2-5-2014

            Eso de tirar cosas a los futbolistas durante un partido de fútbol es uno más de los gestos incívicos secularmente extendidos en ese espectáculo. Quien no lanza un botellín, lanza un tetra brik, un gato, un conejo, una moneda. Pocas veces percibo en esos lanzamientos intención más inteligente que la de hacer diana, o la de escupir la mala baba tirando trastos. Sí que hay objetos con mayor significado. Una moneda dice lo que dice, o un gato negro, una flor. Una prenda íntima puede leerse como algo que no tenga ninguna relación con la protección o el abrigo. Cosas del fútbol.
         Lo que mi cultura de los símbolos no sabía hasta hoy era que cuando lanzaban un plátano llamaban macaco a alguien y no era que se deshacían con furia de la merienda o querían hacer daño con algo medianamente contundente. Así lo ha interpretado la policía que imputó, en aplicación del artículo del Código Penal que entiende que es un hecho que provoca a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones por motivos racistas, al lanzador de un plátano a un jugador del Barça. Hoy ya lo sé.

         No tengo nada que objetar a esa ola de conciencia antirracista que ha invadido a los medios de comunicación, nuestra vanguardia cívica, y que, tan políticamente correctos todos, nos ha puesto a consumir plátanos por antirracismo solidario, salvo el eco y el énfasis de simpatía que están poniendo en ese modélico entrenador finalista de la liga de campeones agradeciendo a las mamás de los jugadores por haber traído a sus hijos al mundo con unos huevos tan grandes. ¡Así se habla!