viernes, 19 de octubre de 2018

NO TODOS

EL DIARIO VASCO 19-10-2018


Ocurre con nuestros conceptos del sexo, de las ideas que hemos tenido, de nuestras teorías y, en resumen, de las miserias que en cada momento nos han hecho vivir. Nacidos en el mundo, nada lejano, de absoluta prohibición, represión, perversión demoníaca. Atravesamos un período en el que, en comparación, imperó el discurso de la más radical libertad sexual, con una exaltación y exhibición que parecían inculcar obligaciones por encima de las ganas y el deseo. Hoy, no es no, no es no y no es no. Bueno.
Ocurre con los libros. De ser la fuente de todos los embrujos, locuras, rebeliones condenables, insinuaciones prohibidas, o de conocimientos exclusivos, se pasó a conseguir que pasaran a ser el acceso más universal al conocimiento y la formación humanas. De ser un toque de elegancia, distinción y clase han pasado a ser nuestro instrumento más socorrido de ocio e instrucción ¡Viva el libro! ¡Vivan los libros!
Y en ello estamos, en la bondad el libro, en genérico. Un vistazo a los más leídos en nuestras bibliotecas provoca cierta angustia. Títulos deplorables ha habido siempre, pero esto puede resultar una invasión. ¿Será la hora de contestar al grito de viva el libro, que sí pero no todos? ¿De reflexionar sobre nuestras estructuras de lectura pública y su función?
Un folleto de una gran librería. Tiene veinticuatro páginas. Tendencias, autoayuda, empresa y coaching, salud, deporte y gastronomía, son las cabeceras de sus páginas. Una de ellas se titula lecturas, es la que nos presenta algo que puede ser encajable en la literatura y análogos ¡Vivan los libros! Pero no todos. Yo había entrado preguntando por lo último de Iban Zaldua en euskera. No soy más bobo por…

viernes, 12 de octubre de 2018

OTROS OJOS

EL DIARIO VASCO 12-10-2018


La irrupción mediática de la ultraderecha me aterra. Me aterra más que la propia irrupción política, pues esta ahí estaba y juraría que salvo que se la cebe y se la alimente, no guarda proporción alguna con los centímetros de tinta y metros de imágenes que ha acaparado. Ahi están. Ahí están y no les aplaudamos, ahí están y no dejemos de observarles, ahí están pero no les hagamos creer que nos despierten interés alguno. Consideremos el peligro mortal de una fiera y no el riesgo espectacular de un animal de circo.
La insolidaridad de un mundo sin impuestos, la tábula rasa de una educación desconsiderada con lo singular, la libertad sexual del más fuerte, la justicia social para los pudientes, la supresión de la libertad religiosa, una libertad de circulación equiparable al tráfico de esclavos, no aborto, no divorcio, no ayudas, no inmigrantes, no becas, no autonomías, no a la modernidad, no a la razón, no a la política. Aterra.
También aterran, y mucho, quienes piensan en ello como fenómeno exclusivo español, por tanto no vasco, y son, en su obstinación nacional, incapaces de ver la dimensión europea y mundial de esa ola que se nos agiganta día a día, EEUU, Italia, estados europeos varios, la inminencia brasileña.
Quiero secundar el llamado de Manuel Castells que considera que somos miles de personas en el mundo con la suficiente autoridad moral para exigir que en Brasil no se vote a quien ha podido decir a una diputada que “no merece ser violada por él”, que el problema de la dictadura no fuera la tortura sino que no matara en lugar de torturar. Tenemos que decir que no al racismo, a la xenofobia, a la misoginia y al sexismo, aunque no sean españolas, aunque haya vascos de por medio. Otra mirada, por favor.

viernes, 5 de octubre de 2018

ASOMBROS

EL DIARIO VASCO 5-10-2018


Las convulsiones sociales y políticas, por intensas y fuertes que sean, acaban amainando y muriendo. Algunas perduran en la historia y en el recuerdo, y otras laten, se supone, enterradas en el olvido. Uno se pone a echar un vistazo a las que recuerda, o a las que le hacen recordar, y entre las múltiples sensaciones que le embargan es de destacar la del asombro. Me horrorizo, se me revuelve la conciencia, las menos me colma de satisfacción, pero siempre flota el asombro. Me asombra la habilidad humana, la capacidad social, de poner distancia al tiempo, embellecer, y de qué manera, los recuerdos y ubicarnos en la historia.
Hoy es el día en que es bastante complicado topar en nuestra vida con gente que no oculte o maquille su descendencia de progenitores franquistas, falangistas o carlistas, de funcionarios del régimen y otras especies proscritas en nuestra corrección política. Todos somos hijos del apoliticismo o de la persecución política. Si hiciéramos estadística se podría concluir que casi nadie hizo la guerra con los que se alzaron contra la democracia, ni por supuesto simpatizó con el régimen.
En pocos lustros nadie de los que hable mostrará ni simpatía, ni relación, ni afección con la violencia política que ha, cruelmente, existido y nos ha tocado vivir.
Acabo de terminar la novela La desaparición de Mengele. Narra la vida prófuga del médico que fue seleccionador de víctimas en Auschwitz y realizó miles de experimentos mortales con todo tipo de prisioneros y prisioneras. Logró malmorir sin que ni el Mosad, ni aliado democrático alguno consiguiera dar con él. En una ocasión lo detuvieron en Argentina, con nombre y apellidos veraces, por un par de días, por prácticas abortivas.

viernes, 28 de septiembre de 2018

EUSKARALDITAN

28-9-2018 EL DIARIO VASCO


Euskaraldi bete betean gaude, omen gaude. Bi aukera dauzkat parte hartu nahi izatekotan: belarriprest, bai hitz itsusia, ala ahobizi izan. Aukera gehiago izan nitzakeen, kontuari, bi jarrera horiei idatziarekin eta irakurriarekin lotutako zerbait erantsi izan baliote, adibidez lumaoro, lumatar, lumalari eta begiprest, barkatu ironia, edo begialai, begihandi, begilari... Baina dagoena dago, eta ez dakit besterik nahi den. Nire modukoei badirudi, aho eta belarri sasoi honetan, ahobizi izatea legokigukeela. Alegia edonon, edonoiz eta ulertzen duen edonorekin, erre ke erre, euskaraz jardungo duena, ezagutzen ez ditudanekin lehen hitza euskaraz egingo dudana, eta ulertzen baldin badute, hortik aurrerakoak ere.
Baina neuri belarriprest direnena gehiago gustatu eta egokitzen zait. Alegia, euskaraz ongi egiten duena, ustez, baina erdaraz hitz egiten duen zenbaitekin (nahiz eta ulertu) hamaika egunez euskaraz soilik hitz egiteko ariketa egin nahi ez duenarena; edo, adibidez, orain arte erdaraz izan ditudan harremanak euskaraz izateko pausoaren derrigorrak urduri jartzen nauenarena.
Kanpainen balioekiko etsiak aspaldi harrapatu ninduen, inolako ebaluazio egiazkorik ezaz konbentzitua nago; eta zientifikoa hitzaren muturra azaldu orduko Rey Juan Carlos eta beste unibertsitate batzuetako tesi eta masterrak etortzen zaizkit burura.
Goizeko nire lehen kafe lagunekin euskara/erdara saltoka arituko gara eta badakit hauek euskara nik beste baloratzen dutela. Bien bitartean espero dut hizkuntzaren nazionalistak beraien idatzi eta jardunekin la nueva encrucijada del euskera, que aumenta hablantes pero no su uso; una peligrosa tendencia que hay que corregir koherenteago arituko direla aurrerantzean.


viernes, 21 de septiembre de 2018

CONSEJOS

EL DIARIO VASCO 21-9-2018


Es que no me sale y no sé yo que va a ser hoy de mí. ¡Lo que no se ha escrito sobre la primera frase de una narración! Si la primera frase del relato no es rotunda, magistral, si no es el núcleo de cuanto le prosigue, mejor desistir. Es lo que se dice, lo que se impone en el canon. Eso es, por tanto, lo que estamos obligados a creer. Y yo, aquí. ¿Qué será de un artículo, de una columna, sin una frase medianamente aparente? Y así es como hemos empezado “es que no me sale y no sé…”. También es verdad que, con frecuencia, cuando uno escribe un texto o un artículo sobrado de extensión y de rollo, lo suele arreglar cortando la primera frase o, incluso, párrafo. La mayoría de las veces resulta una mejora y queda absolutamente aparente. Las primeras frases en escritores mediocres como nosotros son un aterrizaje y aproximación borrachísima al tema. No sé cómo remediarlo.
Mira que se me van los ojos y caigo en la tentación de esos manuales, que parece que van a abundar, más todavía, este año, que te ayudan y aconsejan para ser escritor, para marcarte un itinerario en el taller de creación literaria. No encuentro forma de sacarles provecho, provecho sistematizado quiero decir, provecho productivo. Pero, directa o indirectamente, si me he encontrado con consejos geniales para conseguir ser un buen escritor, posibles primeras frases.
Margarete Atwood recomienda ejercicios de espalda porque el dolor distrae. Richard Ford aconseja no tener hijos. P.D. James considera contagiosa la mala escritura y recomienda leer mucho, pero discriminando. Somerset Maugham, en su día el escritor mejor pagado del mundo, habló de tres normas para escribir que, por desgracia, nadie las conocía.

viernes, 14 de septiembre de 2018

EMPOTRADOS

EL DIARIO VASCO 14-9-2018

Un amigo me descubre a un Unamuno que no conocía. Veinticinco años, contundencia de pensamiento de un veterano y transparencia asombrosa en el decir. Siempre radical. No disimula su pugna con los seguidores de San Ignacio y señala, bien claro, una como inquina que no extraña y que en cualquier página futura puede compensar con creces. A su vez, apunta unas maneras de turismofobia condimentadas de integrismo patrimonialista. En sus apuntes de viaje por Francia, Italia y Suiza habla de la ridiculez que le parece la ciudad de Roma. Le parece un pueblo nuevo, novísimo, como cualquier otro, que se diferencia de ellos porque empotra monumentos viejos y recuerdos entre hoteles y construcciones modernas. La conservación de un edificio histórico sin aquello que le rodeaba y vivía en su derredor le parece el embalsamiento de un León, cosa de bastante mayor bajeza que su enjaulamiento. Dice, por ejemplo, que la restauración de la casa nativa de San Ignacio es como echar a perder un buen libro con notas de un editor estúpido.
Cual Unamuno de tercera, en una zona geográfica europea que se gana la vida a base de empotrados, observo que estos sirven de soporte a mástiles y banderas de instituciones cívicopolíticas, económicas y empresariales. Suelen estar éstas, las banderas, sucias, decoloradas y deshilachadas, irreconocibles casi. No sabe uno si achacar el desaliño a la dejadez o a una expresión de desafecto que podría resultar preocupante dependiendo de lo que simbolicen. Pero viendo, estos días, estos años, a lo largo de la historia, el perverso y espurio uso que de ellas se hace, me da que se hace con ellas cumplida justicia. Se les da su merecido, que se pudran.

viernes, 7 de septiembre de 2018

BAJO EL SOL

EL DIARIO VASCO 7-9-2018
No son las cosas así como así. De no haber habido traductores que nos pusieron la Biblia a mano, Dios se las hubiera tenido que arreglar con más dificultad para darse a conocer entre nosotros ¡A saber lo que hubiera sido! Sin traductores ni hay doctrinas, ni literatura universal, ni sistema económico sostenible, ni canción de navidad, ni ocho cuartos, nada. Sin traductores se tambalea el poder mundial y la intercomunicación. Duro oficio, que mientras perdure estaremos todos condenados, afortunadamente, a entendernos e, incluso, a malentendernos.
Sin traductores no habría relación posible entre la justicia española, la belga, Puigdemomt, Marlaska y demás, de cara a arreglar, o desarreglar del todo, cuestiones vitales. También es verdad que sin traductores no tendríamos a quien echarle la culpa. Se tira de ellos a conveniencia y necesidad, se despotrica de ellos casi siempre que vienen mal dadas, y se les utiliza y manipula su trabajo como si fuera una profesión prostituida. ¿Alguien cree inocente el “error” de traducción en la demanda contra el juez Llarena? ¿Todavía alguien es capaz de creer que la traductora haya podido mentir en defensa propia?
Acaba de publicar Mikel Taberna un sorprendente artículo en el que cuenta cómo Txirrita, junto con otros, fue llamado a tribunales con motivo de unos versos que, por encargo, había escrito para su difusión y venta. Los tribunales echaron mano de dos traductores que, al decir de las crónicas, hicieron dos traducciones distintas, arguyendo la imposibilidad de la traducción literal. que sin embargo la acusación dio por buenas porque no variaban en lo sustancial. no es el caso, pero nihil novum sub sole. Nada nuevo bajo el sol.