viernes, 29 de diciembre de 2017

TEMORES

EL DIARIO VASCO 29-12-2017


Esposa y marido acudieron satisfechos a la cita vespertina diaria. Después de la excursión en bus, viaje la llamaban, a un tour por el norte portugués fronterizo con Galicia, tenían de qué contar y presumir. Se juntaban gente que se enorgullecía de vivir en esta ciudad, tan envidiada y tan maltratada. Moderadamente prósperos, no eran amigos de soportar la proximidad de la pobreza mal llevada, que consideraban no otra cosa que consecuencia del mal vivir y del derroche de dineral institucional en ayudar a descarriadas, vagos, maleantes, raras y extranjeros. Les costaba asimilar toda idea susceptible de ser clasificada dentro de lo que se entiende por progresía. Variados, ni todos rezaban más de la cuenta y hasta había euskaldunes entre ellos, autónomos de cierto caudal. Incluso a alguno se le notaban en exceso su cuna y hábitat lingüístico discordante absoluto, por lo alto que decía las cosas, porque siempre que hablaba lo hacía “con la propiedad” y soltaba disparates de potentado. 
Pusieron a caldo: a los alcaldes en escalera, carriles bicis y ciclistas, a la recogida de orgánicos, a un par de tambores de oro y a divorciadas no dependientes. También listaron problemas de futuro y de actualidad. Dijo uno que todos aquellos que hablaban lenguas raras, todas menos la propia, tarde o temprano, acababan montando follón, no había más que verlo. La pareja de la excursión galaicoportuguesa dijo que tenían que retirarse porque desde el viaje les ocurría que a las ocho les parecían las ocho y ocho, creían que por el ye- o como se llame eso, y temían que el síndrome transoceánico les echara a perder la media noche del inminente fin de año. 
- ¡Jesús, qué miedo! - dijo la vasca.    . 
  

viernes, 22 de diciembre de 2017

CON BONOS

EL DIARIO VASCO 22-12-2017

                 Recoge Umbral en su Diccionario de Literatura la figura de Ramón Eugenio de Goicoechea. La única información que proporciona es que fue un escritor de posguerra que intentó suicidarse arrojándose al paso de una procesión. Indagando un poco, llegamos a saber que el tal era un bilbaíno vital, carismático, seductor, de carácter acanallado y peligrosamente autodestructivo que nunca trabajó y vivía de los sablazos. De él decía González Ruano que se suicidaba cada noche y nadie comprendía cómo nunca se les moría del todo. El mentado intento de suicidio siempre me pareció una idea fascinante, irresistible, une muerte de las más dignas.
Ya no quedan procesiones para emular el intento y posponemos la idea para mejores tiempos. Pero puestos a goicoechizarnos podemos encontrar propuestas más contemporáneas. Podríamos suicidarnos arrojándonos a un océano variadísimo de bonos navideños. Navideños sí, pero institucionales y públicos, son garantía. Los hay de pueblo, de ciudad, de país, de territorio, de consumos, de comercio, de lengua, de cultura. Morir degollado, decapitado, por un bono, un corte de venas con el territorial, con el local, sería una muerte ejemplar, heroica, modélica.
         Empiezo a pensar que las instituciones creen que en lugar de tratarnos como ciudadanos deben hacerlo como si todos fuésemos concursantes de televisión en busca de cheques regalo, que les ha dado por confundir la distribución de los recursos con dotaciones de premios feriados, y que nuestras necesidades son una materia prostituible ante aquellos que disfrutan practicando una generosidad de pequeño rico que confunde e insulta más que ayuda. De suicidio.  

sábado, 16 de diciembre de 2017

DE DONDE SEAN

EL DIARIO VASCO 15-12-2917


         Acorde con los tiempos, espectacular el cisco de Sijena. Espectacular viene de espectáculo y el espectáculo parece ser lo único que importa, sea deporte, sangre, dinero, sentimientos o cultura. No sé yo si la ocasión se podría haber utilizado para hacer un poco de pedagogía sobre la materia, así todos hubiéramos aprendido un poco, y para plantear analogías que nos permitan contemplar con serenidad nuestros propios comportamientos, tomados como heroicos cuando sólo son actitudes brutas basadas en la indocumentación.
         Sijena vale para comprobar que los buenos de la guerra civil, los legítimos, no solían ser, de uno en uno, todos buenos y que nada nos debe de extrañar cuando nos relaten comportamientos camorristas. Podía haber valido como manual de historia de las relaciones de la iglesia con el arte, la historia, la miseria, la supervivencia y el dinero, entre otras cosas. Vale, y mucho, para esclarecer nuestras ideas sobre el patrimonio, su preservación, el bien común y su gestión. Incluso podía haber valido para aprender la distinción entre lo jurídico y lo político.
         Pues no. A poca gente le tienta la pedagogía. Todo se reduce a un litigio de propiedad, si tienen que ser aragoneses o si han de ser catalanes. No sé cuántos de los que entran en el rifirrafe tienen la mínima referencia o conocimiento de los bienes en cuestión. Pero observo en mi entorno una inclinación pro catalana, que tiene su lógica explicación, a la que mayoritariamente se renunciaría a cambio de invertir el resultado de la eliminación de la Real por el Lleida, ciudad sede del museo más afectado por el zipizape Sijena ¿De qué hablamos?   

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viernes, 8 de diciembre de 2017

ELURRETAKO LETE

EL DIARIO VASCO 8-12-2017


         Xabier Leteren poemen antologia bat osatu du Koldo Izagirrek. Sentimendu gazigozoak eragin dizkio Gorrotxategi nire kolegari. Zalantza otu zaio horrelako antologia anbizio handiko bat ote zen lekurik egokiena Letek plagiatutakoez hitz egiteko, ez ote zezakeen gauza bera esan egunkari edo aldizkari bateko artikulu batean. Antologoak oiartzuarraren izena suntsitzeko saioaren antza hartu dio. Tonua ez zaio gustatu, bai poema aukeraketa, eta arrazoi gordeez egin du galde.
         Badira urte batzuek Leteren plagioarena euskararenean nolabaiteko nor bat zuen berrogeitaka batzurena iritsi zela. Beste hainbeste dira arazoak isiltasunean iraun digula. Deihadarkakoa zen galdera: Izagirrek zergatik ez zuen sartu Lete XX. Mendeko Poesia Kaieretako berrogei poeten artean? Antzeman ziolako? Badirudi benetako arrazoia, lehenbiziko batean, eta geroxeago ere, Letek berak nahi izan ez zuelako izan zela, eta auzia konponbidean jartzen hasi zenean hil zitzaigula abeslari oiartzuarra. Prologoa izan zitekeen aurreiritzi oztopozkorik gabe bete du Izagirrek hutsik utzita zeukan lekua. Beste inork, nahiago izan omen du antologia osatu eta, agerian jarri ordez, argitara gabe eta lana kobratu gabe utzi. Zuzentasunaren aukera norberea da, ondoriozko ardurena, aldiz, gainerakoona.
         Guztioi jo digu gure maitasunean halakoren plagioak, guztiok miserabletu gaitu merezi genuena baino gehiago. Sufritu dugunok ez omen dugu galtzeko lotsarik behar. Baina arrazoi gordeez galdezka hasita, lotsaz hitz egin beharra baldin badago... galdetu behar genuke zer ondradutasun klasek behartu gintuen, zuriek eta gorriek, kontrakoek eta besteek, salbuespenik gabe, isilik egon, eta ez ikusiarena eta ez irakurriarena egitera.

viernes, 1 de diciembre de 2017

¿POR QUÉ ES SÍ?

 EL DIARIO VASCO 1-12-2017

       En un tiempo las instituciones impulsaron la puesta en marcha de experiencias de participación ciudadana. Constituían un aprendizaje, para ciudadanía e instituciones, en la implicación de las gentes en aquellos procedimientos administrativos previos y condicionantes de la toma de decisiones políticas. Hoy, convertida la anécdota en categoría, no sabe uno qué decir. Hay quien afirmará que se ha propiciado la participación en todo aquello relacionado con un proyecto, ni metro ni topo, sólo en el hipotético caso de que sus impulsores desistan de materializarlo. Los hay que afirmarán que la participación es una regla tan universal y extendida que hasta en los presupuestos nos dejan decidir directamente el objeto del gasto, aunque este sea de un porcentaje ínfimo y ridículamente testimonial. Los procesos participativos más allá de su necesario valor didáctico y pedagógico pueden llegar a ser, y en su mayoría así son, una filfa testimonial rozando lo demagógico.
          Lo mismo que es de chiste que nos dejen seleccionar el color de los vidrios de un pabellón o la forma natural, vasca o universal, de un mobiliario urbano, lo es que nos pongan en danza para mención o reconocimiento de ciudadanos de mérito, cualquiera que sea la naturaleza de éste. Soltar nombres de ciudadanos indefensos e inocentes a la arena del circo de las redes sociales y a la ciberparticipación, es disponer de las gentes sin su explícito consentimiento, sometiéndolos a juicios sin procedimientos establecidos. Lo mismo que no es no, sí tiene que ser un sí explícito, aunque lo sea para el Tambor de Oro. Sabemos ya, de al menos 100, que no lo van a ser. De ninguno de ellos sabemos que quisiera serlo.





















viernes, 24 de noviembre de 2017

EIBAR

EL DIARIO VASCO 24-11-2017


         Como la estupidez es muy mediática suelen tener peligrosa fortuna las cretineces. Una de las últimas es aquella que ha hecho saber que la ciudad de Eibar ocupa el quinto puesto en la clasificación de las ciudades más feas de España. Desconozco la competencia del jurado en la materia, pero, sin que sea preciso enfatizar el acierto o desacierto del dictamen, no le supongo ecuanimidad por aquello del ataque de risa.
      Por muy asumidas que estén algunas fealdades no entiendo por qué tiene que haber gente especializada y profesionalizada en señalarlas. En Eibar habrá sentado de horror la noticia, en todos los sitios hay gente sin humor, y la habrá que le ha hecho gracia y ha seguido su vida. Lo de apelar a virtudes o defectos colectivos es un deporte muy peligroso, y generalmente mentiroso. Imagino la fabricación de una inocentada con la posición de Azpeitia en las listas de ciudadanía más arrogantes de Euskadi, la de Azkoitia como la más católica del occidente europeo o la de Urrestilla como la más… eso. Estaría montada.
         No seré yo quien diga que Eibar no se merezca ese honor, ni quien niegue que sea bonita. De hecho, sé de eibartarras que viviendo veinticinco días al mes en San San Sebastián están convencidos de que viven en Eibar y así lo manifiestan ¿no va ser bonita? Además de todo lo que en nuestro imaginario llegó a significar: emprendizaje, por supuesto, pero libertad, república, socialismo, baile al agarrado, laicidad, humor, vocación de ciudad. Sin duda que tiene innegables méritos para figurar en una relación de fealdades pero, ni por asomo, la veo en una lista de ciudades antipáticas. Y eso, sí que es de mucho mérito. Ni por inocentada.  

viernes, 17 de noviembre de 2017

CAJA

EL DIARIO VASCO 17-11-2017


         Será esa oralidad truculenta tan obsequiosa en nuestra infancia, o reminiscencias de la literatura, aunque no practique lecturas del género negro, o simplemente esa debilidad, otra más, con la que me ha dotado la vida. La visión de determinadas cajas me puede resultar insoportable. Imposible disociar una caja de zapatos de la idea de niños muertos, neonatos pobres y cuerpos de bebé depositados en ellos. Me asalta la imagen del triste padre en busca de injusta tierra de enterramiento, pobreza, marginación, injusticia… el evitable cruel sufrimiento.
         Me deprimen las cajas de zapatos, pero ni en casa lo puede uno decir. No es cuestión de imponer las fobias personales a toda persona que te quiere y respeta. Es una cuestión de debate conyugal y familiar. Encuentran utilidad a almacenar cajas de zapatos y la casa parece un patio de columnas construidas con ellas. En el mejor de los casos son de utilidad para sortearlas y evitar el saludo en días de tormenta.
         Por fin elegí el par que me convenía, fui a caja y me dijeron que de no llevarme la caja no tenía derecho a devolución. Embriagado de cívica indignación, ante el estupor de la cajera, previa, educada creo, petición de perdón, me despedí dejando un par de preciosos zapatos y su caja en el mostrador. Con algún retoque repetí la operación en otra zapatería con el mismo resultado. Acabé haciendo la compra por internet, de forma rápida y efectiva. Me llegó un par de zapatos de un color que no me pareció. Fui a correos e hice la devolución. Volví a la primera zapatería, compré, con caja y todo, aquel precioso primer par. El color era el del par de internet. En casa me llamaron bobo. Y la dependienta de caja no estaba.